Dos personas que se odian aun teniendo tantas cosas en común, dos personas que deberán unirse a regañadientes para superar el mismo problema. ¿Cuánto tiempo les das hasta el primer enfrentamiento?Solo debes continuar leyendo!
lunes, 15 de agosto de 2011
5.El secreto.
A pesar de que estaba asustada no me moví, pero sientes un nerviosismo extraño y no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor, por eso no me dí cuenta de que estaba a punto de gritar, pero antes de hacerlo, Alejandro me tapó la boca con su mano y con la otra me apretó suavemente el hombro.
-Cállate, tranquila, que no pasa nada.Calla...Calla....Shh....Calla.
El corazón me latía como un viejo Chevrolet al arrancar: ruidoso y estridente.Por un momento me resultó extraño que Alejandro, el mismo Alejandro que me había llamado fracasada hacía unos minutos, estubiera ahora intentando relajarme para que no me pusiera a gritar pero claro, luego pensé pero será porque no quiere que le descubran tampoco a él.
La señora, la madre de la chica, se fue, pasando por nuestro lado justo donde estábamos escondidos. Ambos contuvimos la respiración.Después la joven se hechó a llorar.Quise ir con ella y compadecerla,es mas, iba a hacerlo, pero en ese momento, Alejandro me detuvo.
Pensé que quizás aquella chica no quisiera que la ayudasen.Unos minutos después, la chica se marchó. Suspiré y me apollé contra Alejandro.
-Madre mía, pobrecilla...
Él me miró extrañado y preguntó:
-¿Pobrecilla?Anna, cariño¿sabes quién es ella?-Negué con la cabeza.-Ella es Laura Lafrance.Esa chica tiró del escenario a Elena Martinez del instituto para poder salir a la palestra.Te había dicho que no conoces nada de este mundo y Anna, ya en serio, sin pelearnos, te harán daño si sigues así y mas si eres tan inocente.Has visto lo que pasa aquí.
-Pero es que no lo entiendo. Alguien debería hablar con su madre y decirle que su hija no quiere hacer nada de esto y ya está.
El negó.
-Es que las cosas con esa familia no son así. Es mejor que lo olvides. Dime que lo vas a olvidar, que esto va a ser un secreto solo entre nosotros, que no se lo vas a contar a nadie.
-Vale.
Y ese secreto, ese que me hizo prometer que guardaría, fue el que me hizo abrir los ojos y despertar de mi ingenuidad respecto a la gente. Hay que tener picardía y eso es algo que me lo enseñó él a pesar de todas la veces que nos peleamos.
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