domingo, 14 de agosto de 2011

3. la maldita suerte de la polaroid-Pogo


Había mucha gente en la cafetería cuando mi mejor amiga Raquel Aguado, que era una chica muy simpática del barrio de Labapies, me invitó a mirar el gran concurso de teatro de la escuela.Normalmente ese tipo de concursos no son de mi tipo, pero en esos momentos necesitaba una cámara "Polaroid.Pogo" para mi futuro estudio fotográfico,así que, con buen pie y siendo amable con los profesores delegados del concurso, me inscribí en él.Fue muy interesante pasar las primeras fases de admisión al concurso en las que se elegía entre todos los alumnos del instituto.En un principio fue sumamente fácil, por que siempre he tenido dotes como intérprete y una gran calidad expresiva.Pero a medida que los niveles se superaban,los candidatos también eran de mas nivel.A pesar de eso, conseguí meterme en la final de la selección de mejores actores.Por si fuera poco, se lo conté hasta a mi madre, única y última persona a la que le contaría nada de mi vida(por que es capaz de chismorrearlo por todo el barrio, como aquella vez que me hice pis en la cama o cuando me bajó la regla...)
-Mamá, me he apuntado a un concurso de teatro- Comencé.-Así que si tengo que hacer alguna prueba o ensayo por las tardes, no me des la lata con la hora, por favor.De todas formas te lo avisarán del instituto, supongo.
Ella me miró con cara de pocos amigos y dijo:
-La próxima vez, intenta avisarme antes, Anna.¿y si no hubiera sabido nada y te hubiera pasado algo?
Huy si.Es que me van a violaaar..... Pero claro, uno no entiende la preocupación de una madre hasta que lo es, supongo, así que esa reacción por mi parte era mas una protesta de niños pequeños.
En la prueba final antes de presentarse en el auditorio municipal, pude ver a los participantes de todos los institutos.Y me sorprendí muchísimo al ver entre los de mi propio grupo a...
-Alejandro Hidalgo Martinez, por favor preséntese despues de la señorita Anna Sofía Velasco.
Y ahí empezó algo mas que una simple enemistad,un combate entre dos personas por la fama, ya no por una humilde Polaroid-Pogo, aun que no era mi intención enfrentarme a él, pero hay situaciones que te sacan de quicio, sobre todo a mí y es así como empiezan las grandes peleas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario