domingo, 14 de agosto de 2011

2.Lo inevitable.

Era inevitable que ese chico que me había tirado en la calle y se había dado a la fuga tuviéramos una charla sobre eso y sobre el motivo de mis insultos al padre de alguien y la mención de algún dios en vano.Y ese momento llegó, y sucedió así:
Estaba sentada tranquilamente en la mesa del final de la gran clase en la que solo se podían sentar dos personas y él se sentó junto a mi cuando la profesora le dijo
-Alejandro por favor, siéntate en la mesa del final que no está ocupada definitivamente.Sé que me dijiste que te iría mejor en las primeras filas pero no creo que tengas ningún problema.
Y así es como empezó todo.
-Hola. ¿Eres tu la que literalmente se a cagado en todos los idiomas?-Dijo.
Pues ya podía haberlo dicho de otra manera...URAÑOO .Y así, criticándole desde mi cabeza me hice sentir mas segura, tanto como para poder replicar: 
-Bueno, entonces eres tú el que me ha tirado al suelo, debo suponer.
Entonces se calló, me miró y vi en sus ojos esa mirada que te debe la gente que de verdad te odia, pero yo también tengo mi ego(muyy grande, y me gusta así), asi que le miré de la misma manera.Y esa fue nustra declaración de ser oficilmente "enfrentados". 
Naturalmente, todos sabemos que dos no se pelean si uno no quiere, pero es que en este caso los dos queríamos. Y la verdad es que yo no os voy a intentar decir que todo fue culpa suya por que no lo fue.En realidad fui yo la que se metió con él en medio de toda esa gente solo por que no me había recogido en una calle atestada de gente que iba a su santa bola. La verdad es que a ese respecto fui poco...indulgente,por que son cosas que pasan.Pero ya veréis como en realidad ese tío se merecía que yo lo pudiera a parir.  

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